LEA
"Y los ojos de Lea eran delicados,
pero Raquel era de lindo semblante y de hermoso
parecer." Génesis 29: 17
Lease: Génesis 29:16-35
Lea recibe el comentario curioso de que sus ojos eran tiernos; sin embargo,
al compararla, con un "pero", con Raquel de
la que se dice que era hermosa, podemos deducir que no podía compararse a su
hermana. Lea tendría facciones comunes, sin que tuviera que ser fea. Pero ante
sus propios ojos se consideraba como poco atractiva.
El ser una joven hermosa puede resultar peligroso para ella. Pero no es
razón para que la que no lo es se sienta postergada. Esta carencia de hermosura
puede ser compensada por una naturaleza rica, un corazón ferviente, ternura y
afecto. Sabemos que hay caras comunes que pueden esconder rasgos angélicos.
Pero esta falta de hermosura puede ser una preocupación para una joven.
"¿Por qué no puedo ser más hermosa?" Este deseo no es en sí
pecaminoso, sino muy humano. Las Escrituras de vez en cuando usan la expresión
"de hermoso semblante". Al hacerlo, la Biblia confirma que la
característica de la hermosura es una de las bendiciones en nuestra vida
humana.
Pero hemos de decir también que la Escritura ofrece consuelo a las Leas.
Lea, que no era tractiva, recibe, en realidad, una bendición más rica que la
hermosa Raquel. Raquel tuvo
sólo dos hijos, José y Benjamín. De éstos, José fue vendido como esclavo y
dio origen a una de las tribus mancilladas de Israel. En cuanto a la tribu de
Benjamín, fue casi totalmente eliminada a causa de un terrible pecado nacional
en que incurrió. Lea puede blasonar de ser la madre de Judá, y Judá de David
y de Cristo.
Esto no se dice en alabanza de Lea como mujer. Sabemos que la posición
económica, social y moral de Labán era muy inferior a la de Betuel. Cuando
Eliezer llamó a Rebeca, ésta todavía podía partir
como hija libre. Pero las cosas habían empeorado rápidamente en Padan-Arán.
Lo muestra el que Labán prácticamente vendió a Lea. Jacob tuvo que trabajar
siete años para ganar a Lea. Además, Labán engañó a Jacob, y Lea fue su
cómplice, pues Jacob deseaba casarse con su hermana Raquel.
Es evidente que el tono moral de la familia había degenerado como lo demuestra
el hecho que luego se aprovechara de las mandrágoras que había traído su hijo
Rubén del campo para causar celos en su hermana.
Sin embargo, Lea tenía una cosa. Dios había puesto milagrosamente fe en su
corazón. Al principio era fe egoísta. Cuando nació Rubén alabó a Dios
porque había sido mirada con favor. Cuando recibió Simeón estuvo contenta
porque Dios la había consolado del odio de que había sido víctima. Cuando
nació Leví se regocijó porque su marido la amaría. Pero cuando nació Judá
ya había derrotado el egoísmo de su corazón y lo había reemplazado por
sincero agradecimiento: "Ahora", dijo, "alabaré al Señor".
Lea no lo hizo por si sola, sino que fue Dios quien lo realizó en su
corazón. Raquel no hizo lo mismo. La gloria del Señor
no se expresa ni en el nombre de José ni en el de Benjamín. La alabanza al
Señor está sólo en Judá, porque Judá significa "El que alaba a
Dios".
Es evidente, el maravilloso gobierno de Dios operando en todas estas cosas.
En su soberanía creó a Raquel hermosa y a Lea de
facciones corrientes. Como resultado de ello resultó prácticamente una
tragedia entre las dos hermanas. No fue Raquel sino Lea
la que dio nacimiento a Judá y con ello al antecesor de la madre de Cristo. La
alabanza a Dios procede de Lea, no de Raquel.
De ello se sigue que Dios no ve las cosas con los mismos ojos que los
hombres. Hay dos clases de belleza. Hay la belleza que Dios da al nacer, y que
se marchita como una flor. Y hay la belleza que Dios concede cuando en su
gracia, los hombres nacen de nuevo. Esta clase de belleza no se marchita, sino
que florece eternamente.
Preguntas
sugeridas para estudio y discusión:
1- ¿Consiste la bendición de Dios en la belleza externa del cuerpo? Si no lo
es, ¿cuál fue la bendición de Lea?
2- ¿Es un pecado desear la belleza exterior?
3- ¿Puede considerarse el matrimonio arreglado de Lea y Jacob posiblemente un
castigo para Jacob, por su pecado anterior?
4- ¿Cuál es la lección de Dios para nosotros, que vemos en la vida de Lea?
^Arriba
| Indice | Comentarios
|
|