|
"Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren." Jn..4:23 |
|
Hoy es: |
:: |
~ |
|
~~~~~ Contáctenos ~~~~~~ |
|
|
. |
Ps. Fernando Alexis Jiménez- El enorme valor del perdónCuando recibió la lluvia de golpes que se precipitaban sobre su cuerpo de todas partes y de todas las personas alrededor, a quienes en ese momento de angustia no podía definir por rostros específicos sino como una masa informe y torrencial que tenía en peligro su vida, lo único que atinó a decir fue: "Ayúdame, Dios mío. No me dejes morir". La contundencia de la agresión le tuvo bastante grave por varias horas. Los pasillos blancos, largos y angostos del hospital, impregnados del olor a fármacos y alcohol, fueron mudos testigos del dolor y tristeza de su madre que oraba a Dios en procura de que no lo dejara morir, y del ir y venir de su padre, de un lugar a otro, como un escape a la desesperación que lo embargaba. Durante el tiempo que estuvo inconsciente ocurrieron varias cosas. La más significativa después del desespero de sus familiares, fue la cascada de informaciones de radio, prensa y televisión, que daban cuenta sobre el trágico incidente al termino de un partido de fútbol. Los hincas del equipo contrario se le fueron encima, para agredirlo, porque estaba solo. De haber estado acompañado, aquella habría sido una batalla campal y sangrienta. Una vez recobró la conciencia, murmuró que estaba muy bien. "Deseo vivir", explicó. Después de los prolongados silencios en que se sumió durante el período de recuperación, dijo como en una sentencia que todos sintieron como ejemplarizante: "Perdono a mis agresores. Ellos como yo tienen derecho a vivir." Ya está restablecido. Va de nuevo al fútbol y cursa primer semestre de una carrera universitaria. El incidente le enseñó una gran lección: la importancia de perdonar. Un inapreciable valor Con los seres humanos ocurre algo curioso. Si fallamos, esperamos la comprensión, tolerancia e incluso, el perdón de los demás. Sin embargo cuando son los demás los que fallaron, nos tornamos inflexibles y consideramos "imperdonable" la afrenta de la que hemos sido víctimas. La medida debe ser inversa. Si esperamos perdón, debemos perdonar. Si anhelamos comprensión, debemos comprender. Si aspiramos un mundo donde haya tolerancia, usted y yo debemos ser tolerantes. El Señor Jesús instruyó a sus discípulos: "Así que traten a los demás como les gustaría que los traten a ustedes. Ese es el verdadero significado de la ley de Moisés y las enseñanzas de los profetas." (Mateo 7:12, La Palabra de Dios para todos). Hay quienes asumen una actitud extremadamente religiosa y arguyen versículos bíblicos para sustentar sus planteamientos. Cuando llega el momento de obrar de acuerdo con las prédicas, hacen lo contrario. Preguntémonos: ¿Honra esa posición al Señor Jesucristo? Sin duda que no. Si esperamos que cambie el mundo, los primeros que debemos cambiar somos nosotros. |
: | |
|
|
|
Meditaciones o Reflexiones en Adorador |
|
Copyright © 2000-2011 [Adorador.com].
Todos los derechos reservados |