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Sirviendo Al Cuerpo De Cristo

"Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren." Jn..4:23

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Meditación para Agosto 04 -2010

Ps. Fernando Alexis Jiménez-

En oración, derrotamos el mundo de las tinieblas

Le dijeron que una bruja estaba haciendo conjuros en su contra. "La amante de tu marido contrató a una de las más poderosas del pueblo para que te hiciera el trabajito", le comentó Rocío. Le dio más detalles: "Hace rezos todas las noches para que enfermes y te advierto: quieren robar una prenda tuya. Es para un maleficio muy poderoso".

Rebeca no podía salir de su asombro. Le parecía ilógico y hasta inverosímil que en pleno siglo veintiuno, todavía se hablara de hechicería. "Me parece que exageras", se limitó a comentar, restándole importancia al asunto.

Un dolor de cabeza persistente, que no se calmaba ni con poderosos medicamentos, prendió la señal de alarma. Concibió que quizá fuera cierto. No encontraba qué hacer.

--Este dolor por momentos me desespera—le dijo a un cristiano amigo--. No se si esas cosas de la brujería son verdad o invenciones, pero me siento mal---.

Rommel se congregaba en una iglesia cercana. Le recomendó que fueran. Ante la negativa de ella le dijo que solamente el poder de Jesucristo podía romper el poder de las tinieblas. "Debes decidirte, porque sin duda corres peligro", le dijo.

Frente a la renuncie de ella y la persistencia de las cefaleas, no le quedó otro remedio que rendirse y pedir a Dios que interviniera. En la autoridad de Jesús, rompieron toda atadura de maldad y declararon libertad y sanidad sobre su vida. El cambio fue definitivo. Lo percibió. Se sorprendió incluso de que todo fuera distinto. Oraba y dependía de Dios. Persistía. Comprobó que el poder divino era mayor que el del mundo de las tinieblas…

Alerta por los ataques del enemigo

"Usted está ensañado con el diablo.", me escribió una profesional desde España. La verdad es que sí. Si entendemos que Él anda tras nosotros buscando a quién devorar, es imperativo que lo mantengamos a raya, resistiéndolo, como recomienda el apóstol Santiago. Si lo hacemos, el adversario tiene que irse en retirada (Cf. Santiago 4:7) Si Satanás y su ejército son nuestros enemigos, ¿por qué debemos tener compasión o concesiones con él? Por el contrario, hay que resistirle en el poder de Jesús.

Como sabemos que siempre él procura destruirnos (Cf. Juan 10:10 a), debemos mantenernos alerta frente a sus asechanzas. El enemigo, operando a través de los filisteos, procuró poner tropiezo a los israelitas en momentos en que ellos estaban buscando a Dios: "Y cuando los filisteos supieron que los israelitas estaban reunidos en Mispá, los jefes filisteos marcharon contra ellos. Los israelitas, al saberlo, tuvieron miedo y dijeron a Samuel: "No dejes de rogar al Señor nuestro Dios por nosotros, para que nos salve del poder de los filisteos" (1 Samuel 7:7, 8 versión Dios habla hoy).

Pregúntese por qué justo cuando anda en el temor reverente a Dios, se levantan tempestades. La respuesta es sencilla: "El Adversario pone tropiezos en su camino para asegurar que vuelva atrás, que desista de su propósito de ser fiel al Padre celestial."

Cuando vengan las dificultades, antes que desanimarnos o volver atrás, lo que debemos es prendernos de la mano del Señor Jesucristo en oración. Él es quien nos asegura la victoria. La oración es clave. No podemos dejar de perseverar. Recuerde siempre que es nuestra clave de victoria.

Para terminar una pregunta: ¿Ya recibió a Jesucristo en su corazón como su único y suficiente Salvador? No deje pasar la oportunidad. Ábrale su vida hoy mismo.


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