Lucía leyó por última vez el mensaje de texto en su teléfono celular. "No
quiero seguir más contigo", decía. Cinco palabras que marcaron su
desgracia. Sintió que el mundo se derrumbaba bajo sus pies. "Sin
Leonardo la vida no vale la pena", murmuró antes de quitarse la vida,
horas después, ingiriendo una cantidad enorme de somníferos.
Sobre la mesita de noche dejó una carta, escrita en una hoja de cuaderno
que arrancó con desespero y con trazos que revelaban angustia, como el que
tiene una cita ineludible y sabe que el tiempo es muy valioso y cada
segundo vale oro. Su cita era con la eternidad, convencida como el que
más, que sin su novio, los días jamás serían los mismos, y los atardeceres
perderían su encanto, cuando la brilla de las montañas baña las calles en
Santiago de Cali.
Para preocupación de muchos, una encuesta realizada en Colombia, reveló
que el 20% de los casos de quienes se encuentran atravesando por crisis o
dificultades complejas, llevan a sus protagonistas a pensar en el
suicidio. El estudio de Medicina Legal señala que el
El 12 por ciento de los suicidios tuvo como causa los conflictos con la
pareja o ex pareja. El desamor, es decir cuando hay ruptura total con la
pareja ocasionó el 5 por ciento de los casos de suicidio en 2008 en
Colombia. El año pasado se registraron 1.673 casos de suicidios en el
país, la mayor parte cometidos por hombres. Otras razones que motivan el
suicidio en Colombia son las de tipo económico, la enfermedad física, la
muerte de un familiar o amigo y las relacionadas con la actividad laboral.
La mayoría de los casos de suicidio en el país acontece los fines de
semana y particularmente los domingos, entre las cero horas y las 12 del
mediodía.
¿Qué hacer cuando los problemas tocan a la puerta?
¿Cuál es la actitud de centenares de cristianos cuando llegan los
problemas? Salir huyendo. Como en sus mentes tienen la idea equivocada que
ser cristianos les exime de tener tropiezos, prefieren volver atrás en la
vida de fe. Tremendo error. Si queremos desarrollar el potencial de
vencedores, necesariamente debemos perseverar y disponernos a permanecer
firmes, aunque las olas comiencen a anegar nuestra embarcación.
En la carta a los Hebreos el autor estrado escribe: "Por eso,
dejando a un lado las enseñanzas elementales acerca de *Cristo, avancemos
hacia la madurez. No volvamos a poner los fundamentos, tales como el
*arrepentimiento de las obras que conducen a la muerte, la fe en Dios,
la instrucción sobre bautismos, la imposición de manos, la resurrección
de los muertos y el juicio eterno. Así procederemos, si Dios lo
permite. Es imposible que renueven su arrepentimiento aquellos que han
sido una vez iluminados, que han saboreado el don celestial, que han
tenido parte en el Espíritu Santo y que han experimentado la buena palabra
de Dios y los poderes del mundo venidero, y después de todo esto se han
apartado. Es imposible, porque así vuelven a crucificar, para su propio
mal, al Hijo de Dios, y lo exponen a la vergüenza pública" (Hebreos 6:1-8.
Nueva Versión Internacional).
Jamás olvide que el crecimiento, para enfrentar entre otras cosas los
problemas que enfrentamos a diario, es una meta del cristiano. No
somos perfectos pero avanzamos hacia esa meta, a la estatura de Cristo.
Crecer y aprender van unidos de la mano. Con Su divina ayuda, no solo
desarrollamos nuestra condición de vencedores, sino que damos pasos
siempre, de victoria en victoria.