El rostro de la joven lucía demacrado. No pasaba de veinte años. Cursaba
segundo semestre de sicología. Facciones agradables, rostro todavía
ingenuo, de quien se aventura a vivir. Nos habíamos citado a ese lugar
para hablar del "terrible problema" que no quiso compartir en la
iglesia.
--Mi problema es que tengo sida—me dijo, causando una verdadera
conmoción. Por poco volteo la taza con café negro que en ese instante
revolvía con un poco de crema y azúcar--. Mi novio, Raúl, me contagió.
No usábamos protección. Para serle sincero, nunca lo creí necesario. Ya la
enfermedad está avanzada, me dijeron los médicos--.
Miré su rostro desconcertado. Pensé en mis hijos, e incluso, en los suyos.
Una juventud que obra movida por la emoción más que por la razón. Que
convierten muchos noviazgos en concubinato. ¡No estoy cuestionando, estoy
reflexionando! Le invito a hacer lo mismo. A nuestros niños hay que
formarlos para que asuman, en su período de crecimiento, responsabilidad
en lo que hacen.
Un estudio organizado por Bayer, MTV y MySpace entre más de 5.000 jóvenes
con edades entre los 16 y los 24 años, en su mayoría de Argentina,
Colombia y México, revela que en su mayoría, la juventud que se inicia
temprano en la vida sexual, ha tenido intimidad sin protección por lo
menos una vez en su vida.
El 65 por ciento de ellos no se cuida por completo en ese sentido. La
situación es más dramática en Colombia, donde el 76 por ciento de los
jóvenes que participaron en esa investigación expresaron que han tenido
relaciones sexuales sin usar ningún método de anticoncepción.
De acuerdo con las respuestas, las principales razones por las que no
utilizan un método anticonceptivo es porque no tenían ninguno disponible
en el momento o porque no habían planeado tener relaciones sexuales
(Colombia 42, por ciento, y México, 50 por ciento). Según los hallazgos,
quienes sí recurren a anticonceptivos lo hacen para evitar embarazos no
deseados y para prevenir enfermedades de transmisión sexual; por eso,
siete de cada diez consideran que la efectividad es lo más importante a la
hora de elegir un método y sólo el 37 por ciento lo escogen "porque es
fácil de usar".
La encuesta también dio a conocer que más del 50 por ciento de los jóvenes
no utiliza ningún método anticonceptivo cuando tiene relaciones
esporádicas. Por su parte, para quienes sí los usan, los condones (97 por
ciento) y las pastillas anticonceptivas (89 por ciento) son los más
conocidos. Agrega la investigación que son adquiridos por la mayoría en
farmacias y que el precio les parece normal, tanto que la tercera parte de
los jóvenes los consideran parte de su gasto mensual.
Frente a qué tan cómodos se sienten al discutir el tema de anticoncepción
con su primera pareja sexual, una cuarta parte dice no haber hablado de
métodos anticonceptivos antes de tener relaciones sexuales con su primera
pareja, y agregan que cuando lo hicieron, el 32 por ciento lo comentó
durante o después de la relación.
Las entrevistas indicaron que, en general, los jóvenes no recurren a los
padres para hablar de anticoncepción, a menos que éstos éstos sean los que
inicien el tema. El 69 por ciento de los jóvenes encuestados afirmó que la
principal fuente de información sobre sexo proviene de las instituciones
educativas.
El 44 por ciento se siente cómodo con su mamá y tan sólo el 29 por ciento
con su papá, mientras que el 45 por ciento preferiría recibir información
de los médicos. El 88 por ciento de los jóvenes decide en pareja el método
de anticoncepción; el 11 por ciento lo considera su responsabilidad y el 1
por ciento, que es de su pareja.
Hora de reconsiderar los pasos
Si es usted joven, le invito a meditar en su vida. ¿Cómo concibe una
relación amorosa?¿Concibe que todo noviazgo debe incluir sexo?¿Ha pensado
alguna vez que un minuto de placer puede significar una muerte
temprana?¿Considera que el sida es un tema lejano a usted? Pero igual, si
es adulto, debe considerar estos asuntos.
El apóstol Pablo recomendó a los cristianos del primer siglo marginarse de
todo tipo de práctica inmoral, y además, de relaciones sexuales fuera del
ámbito del matrimonio: "Pero el que se une al Señor, un espíritu es
con él. Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre
cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo
peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual
está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?" (1
Co