Recién aquella mañana se enteró Fabiola, por boca de su esposo, que meses
atrás había servido de fiador a un amigo. El problema era que llevaba
atrasado varias cuotas y ahora venía sobre ellos un embargo. El documento
que él le enseñaba era perentorio. Tenían a lo sumo una semana para
ponerse al día o perderían buena parte de sus pocos bienes.
--Aquí no hay otra salida que una llamada en la que me anuncie que se
pondrá al día. He intentado ubicarlo pero ha sido imposible—le dijo
con desolación y la misma expresión en el rostro de quien, terminada la
tormenta, se encuentra al borde de un precipicio.
--Siempre hay algo que hacer...—le animó Fabiola.
--Personalmente no encuentro ninguna salida—respondió presa de la
desolación.
--Yo sí, y es clamar a Jesucristo. No dudo que la respuesta vendrá—concluyó
enfática.
En la soledad del templo volvió toda su angustia al Señor. No podían estar
enfrentando una situación así. Clamó por su ayuda. Reconoció en oración
que sólo El podría ofrecer una salida al laberinto. Y la respuesta de Dios
no se hizo esperar. Dos días después el hombre llamó. Nunca explicó que lo
motivó, simplemente se comunicó por teléfono.
--No se preocupen por esa deuda. Mañana mismo, una vez concrete un
nuevo préstamo, saldaré la deuda. Llamé para decirles que no se preocupen—insistió.
En Fabiola hay un sentimiento: es el de gratitud por las respuestas
divinas. Comprobó en su existencia que el Señor no nos deja solos en medio
de las crisis. Que El está con nosotros en los momentos difíciles y que si
le buscamos en oración, no tardará en responder.
La gratitud honra a Dios
En las Escrituras leemos que Dios "Al pobre librará de su pobreza, y
en la aflicción despertará su oído. Asimismo te apartará de la boca de la
angustia a lugar espacioso, libre de todo apuro, y te preparará mesa de
grosura" (Job 36:15, 16).
Es hora de que le busquemos en medio del desierto y la preocupación que
tal vez nos embarga. El nos escuchará y liberará Su poder ilimitado para
responder a las oraciones... ¡Hoy es su día para un milagro!