La ceremonia fue única en su género. En el estrado los docentes esperaban
con expectación y entusiasmo al grupo de seiscientos estudiantes quienes,
vestidos con toga y birrete, recibían su título como profesionales o
tecnólogos en diversas disciplinas académicas. El ambiente era conmovedor.
Algunos de los asistentes no pudieron resistir la emoción y dejaron
escapar las lágrimas. Aquél sería un día inolvidable.
La única diferencia en esta graduación es que los graduandos no salieron
con sus familias a celebrar en algún restaurante sencillo. Lo hicieron en
los patios de la cárcel de Peñas Blancas, en Calarcá, al sur de Colombia,
en donde hombres que pagan largas condenas tuvieron la oportunidad de
capacitarse, y al cumplir la pena, podrán reincorporarse a la sociedad con
una ocupación.
Jairo de Jesús Hernández posó para una fotografía junto a su esposa María
Adriana Casas. Lucía optimista. Sonrió a quienes lo animaban a expresar
alegría. En su mano derecha tenía la acreditación como tecnólogo
agropecuario. Jamás imaginó que lograría escalar en su formación aún
cuando purga una condena de treinta años.
--Ya dimos el primer paso, ahora resta seguir el proceso y esperar una
rebaja en mi pena—explicó a familiares y amigos que comparten sus
expectativas de salir a enfrentar un mundo del que hace mucho está
alejado, y que le presenta el reto de mostrar todas sus potencialidades
como un hombre nuevo. Ya pagó una tercera parte del castigo impuesto por
la justicia. Su esposa le ayudaba consultando por Internet la respuesta a
los numerosos talleres y trabajos que le dejaban los profesores.
El programa es modelo en el país y busca ofrecer una nueva oportunidad y
que, en la medida en que toman conciencia de sus errores, los internos
reemprendan un camino lleno de esperanzas empezando con renovado
entusiasmo.
Aproveche la nueva oportunidad
La historia llama poderosamente la atención porque, en parte, ilustra lo
que hizo el Señor Jesús en la cruz y que el apóstol Pablo describe de la
siguiente manera: "Así que, como por la trasgresión de uno vino la
condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno
vito a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la
desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así
también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos"
(Romanos 5:18, 19).
¿Qué significa la obra redentora de Cristo? Que absolutamente todos sus
pecados fueron perdonados cuando usted volvió la mirada a la cruz y al
sacrificio del Hijo de Dios.
No importa su pasado. En adelante, se abre frente a sus ojos, un panorama
distinto. Tiene oportunidad de recomenzar. Es nueva criatura. El Señor le
ayudará en ese proceso de crecimiento personal y espiritual. No siga como
hasta ahora. Aproveche esa posibilidad de cambio que le ofrece
Jesucristo...