Ps.
Fernando Alexis Jiménez-
Llamados dejar de lado
la venganza
Las lenguas de fuego lamieron paredes y enseres de la cárcel con una
rapidez extraordinaria. Su color oscilaba del amarillo a un rojo intenso y
por momentos azul, como el cielo al atardecer cuando muere tras las
montañas. San Pedro de Sula, en Honduras, estaba viviendo una de las
mayores tragedias de su historia. Cien internos del penal murieron.
Una vez se agotaron todos los elementos que generaban combustión, reinó la
desolación. "Fue una retaliación contra pandilleros de Mara
Salvatrucha", explicó un agente tras comprobar que la mayoría de las
víctimas pertenecía a ese grupo de internos.
"Creo más bien que fue un corto circuito" argumentó el jefe de
bomberos. Unos y otros no podían ponerse de acuerdo, pero sí en un hecho:
de haber actuado con mayor rapidez se hubiera evitado la inmolación de
tantas vidas.
El sepelio fue la pagina más triste que puedan recordar muchos hondureños.
Ríos humanos acompañaban a los deudos. "Es una forma cruel de
vengarse", murmuraban los asistentes a las exequias que se prolongaron
por varias horas. Es la segunda catástrofe de esta magnitud en menos de un
año. Poco tiempo atrás, cerca de setenta presos murieron en una matanza en
el penal de El Porvenir, próximo a la ciudad de La Ceiba.
Entretanto las autoridades investigarán las denuncias de varios penados
que aseguran, no obtuvieron ayuda pese a que apenas comenzaron a crecer
las llamas, pidieron ayuda a los guardias. Por más de una hora se
escucharon sus gritos desgarradores.
Desecha la venganza
Venganza. Una sola palabra que encierra un profundo y demoledor
significativo. Es tomar justicia por mano propio, sin medir las
consecuencias. Es tanto como liberar el agua contenida en una represa. Hay
quienes no descansan hasta vengarse; para otros el cobrar "ojo por ojo
y diente por diente" se convierte en una obsesión.
¿Cuál debe ser la actitud del cristiano frente a quienes le causan daño?
Hay dos pasos a seguir: el primero, perdonar. Dios no ama la venganza. El
segundo, esperar en la justicia de Dios como advierten las Escrituras:
"No digas: Yo me vengaré; espera a Jehová y él te salvará" (Proverbios
20:22).
Si piensa que se le dificulta perdonar, es hora de buscar la fortaleza en
Jesucristo el Señor para lograrlo...