Ps.
Fernando Alexis Jiménez-
"Curioso", dijo sonriendo mi vecino, en la cafetería, mientras leía
el periódico y revolvía despacio el azúcar con el contenido de un café
negro. Me extendió el diario, en el que a cuatro columnas aparecía la
noticia de un estafador que se ganó el corazón de ricas herederas, para
darse a la huida con el dinero.
La noticia provenía de Munich y relacionada la forma hábil como un hombre
de modales exquisitos, a quien llamaban el "James Bond" de los
tiempos modernos. Helg Sgarbi, de 44 años, desplegaba toda la sutileza y
encantos de su forma de ser para granjearse la amistad y posteriormente el
amor de mujeres a las que escogía cuidadosamente en fiestas de alta
sociedad.
La más rica de sus víctimas, Susanne Klaten, de 46 años, heredera de un
imperio comercial y quien fue la única que se atrevió a denunciarlo,
reconoció que se dejó "arrastrar por las emociones" y tomó una
decisión que le dejaría "pérdidas millonarias".
La que había sido una velada encantadora y después unas vacaciones en
Francia, que por algún tiempo guardó con emotiva ternura en el álbum de
sus recuerdos, terminó convirtiéndose en una historia de tristes
incidentes. "Si me enfrentara a una situación similar, jamás volvería a
caer", concluyó.
Una historia familiar
La historia que apareció en los periódicos de varios países, llamó
poderosamente mi atención porque ilustra dos fenómenos comunes en las
personas: el primero, ser conscientes de que cuanto hacen tienen un margen
de riesgo y en muchos casos, encierra peligro, pero aún así lo hacen; el
segundo, la actitud de aquellos que se mantienen alerta frente a las
asechanzas de Satanás y, apenas detectan alguna sombra de engaño, se
apartan.
La Biblia nos enseña tres principios dinámicos que comparto con usted, los
cuales serán muy útiles para que no caiga en errores que se pueden
prevenir y que traen nefastas consecuencias, para la vida presente y hacia
futuro.
1. Manténgase en el camino recto
La Biblia recomienda siempre avanzar hacia una meta, por el camino rector
y decidir a tiempo apartarnos si reconocemos el peligro que encierra
nuestro andar: "No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; Aparta
tu pie del mal" (Proverbios 4:27).
Es preferible renunciar a tiempo, dejando de lado todo temor al qué dirán,
antes que seguir adelante para después arrepentirnos toda una vida.
Desconozco qué camino está siguiendo, pero le invito a examinarlo
cuidadosamente. Piense que nuestras decisiones presentes, afectan nuestro
mañana, y que somos el producto hoy de las determinaciones que asumimos
ayer.
2. Manténgase siempre alerta
El rey Salomó escribió una recomendación que jamás debemos olvidar:
"El sabio teme y se aparta del mal…" (Proverbios 14:16 a).
La sabiduría está asociada la prudencia. Con no tomar decisiones que estén
motivadas únicamente con el corazón, sino con la razón. Por este motivo le
invito a mantenerse siempre alerta. No se descuide. Recuerde que nuestro
enemigo espiritual está a la expectativa de llevarnos a un revés
espiritual, y si se lo permitimos, a conducirnos a una caída en la vida
cristiana.
3. No sea demasiado confiado con su criterio
El buen criterio no siempre funciona. Es necesario consultar las
decisiones delante del Señor en oración La Biblia enseña que "