Ps.
Fernando Alexis Jiménez-
La carta llegó con la contundencia de una estrella que atraviesa fugaz el
cielo en una noche oscura. Provenía de Guatemala y en ella, la
corresponsal me expresaba la enorme desilusión que la asaltaba. "Vi un
programa de televisión. El predicador decía que si daba cien dólares, Dios
me multiplicaría la siembra. Di el dinero pero no pasó nada. Ahora tengo
la deuda. ¿No que el Dios nuestro es un Dios de riquezas?". Un mensaje
más de los muchos que llegan, de personas que se sienten engañadas en su
fe.
Y recuerdo a Hugo, un pastor amigo. Fuimos a escuchar un predicador de la
prosperidad en el Estadio de Cali. Un mensaje fogoso, pero por ninguna
parte mencionaba a Jesucristo. Al final terminó retándonos a todos a dar
lo que teníamos en los bolsillos.
Al terminar el evento, invité al consiervo para que fuéramos a tomar el
autobús. "No, me quedo…", respondió. "¿Por qué?", interrogué
pero insistió que se quedaba.
Me fui preocupado y hora y media después llamé a su casa. Acababa de
llegar. Dio todo, hasta el dinero de pasaje en colectivo. Y me recordó
pesaroso: "¿Recuerdas al conferencista? Dijo que si dábamos todo lo que
teníamos en el bolsillo, Dios proveería… y debí regresarme caminando"
¿Le ha ocurrido alguna vez?
Decenas de personas han caído en la misma situación. Han invertido el
orden de las cosas. El Señor Jesús enseñó: "Porque los gentiles
buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis
necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y
su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis
por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada
día su propio mal." (Mateo 6:32-34)
¿Qué nos enseño el Maestro? Por lo menos tres cosas que le invito a
considerar a partir de este pasaje:
1.- Quienes se ocupan de la provisión, antes que de buscar a Dios, son
los gentiles, en otras palabras, quienes piensan solo en lo material.
2.- Que hemos invertido el orden de las cosas. Dios nos mandó buscar
primero el reino de Dios y su justicia y luego, dijo, vendrían las demás
cosas como añadidura, y hoy muchos buscan primero las "añadiduras"
y dejan en último lugar el reino de Dios.
3.- Debemos buscar a Dios y dejar que Dios se ocupe de nuestras
necesidades.
Le invito para que revise su vida. ¿Acaso ha invertido su orden de
prioridades? ¿Qué le preocupa más: Dios o el dinero? La respuesta es suya
y nada más que suya. Espero que en adelante, tome decisiones acertadas…
Dios orientará su vida… y sabrá moverse en la dirección apropiada.