Lo más irónico en el funeral de Josefina Escalante era la fotografía en
la pared donde lucía sonriente junto a su esposo y dos hijos. Ninguno de
los asistentes pasó inadvertido el retrato porque fue justamente el
cónyuge quien la llevó a la tumba. La contagió con el sida. La criatura
que engredó durante ese doloroso período morirá en poco tiempo. También
padece el síndrome. La felicitad del hogar se rompió por un momento de
debilidad...
Rolando, el marido, descendió como todos los sábados al pueblo para vender
en el mercado las frutas, hortalizas y café que producían su parcela.
Hacía un calor insoportable y pensó que no le caería mal una cerveza. Y lo
hizo, sólo que se la bebió en un bar, en la zona de prostitución. A la
primera cerveza le siguió otra, y otra y una más. Terminó embriagado y
con una mujer que conoció en el lugar. Ella era portadora del sida. Quedó
infectado.
Lo demás se puede deducir fácilmente: contagió a su esposa y a la criatura
que engendró. Los dos fueron víctimas inocentes de la actitud
irresponsable de un tercero. Un instante de placer malsano cambió
dramáticamente el curso de aquella familia. Trajo la muerte, la tristeza y
la soledad.
Una tragedia creciente
La búsqueda de placer ha llevado al hombre a protagonizar una tragedia de
impredecibles consecuencias: el avance indiscriminado del sida. Pero
además, decenas de personas no tienen control de sus apetitos y ceden
fácilmente ante la tentación. Es la otra cara de la moneda.
Probablemente todo lo que describimos constituye un retrato de su
existencia. Se considera un esclavo de la promiscuidad sexual. Permítame
decirle que sí hay salida para sus crisis. Nuestro amado Señor Jesucristo
dijo: “Todo los que el Padre me da vendrán a m; y al que a mí viene,
no lo rechazo. Porque la voluntad de mi Padre es que todo el que reconozca
al hijo y crea en él, tenga vida eterna, y yo le resucitaré en el día
final” (Juan 6:37, 40 NVI).
Sólo El, Jesús, puede ayudarle. Sin temor a equivocarme puedo asegurarle:
Con ayuda de Dios podrá superar exitosamente esa situación que enfrenta.
Su vida no será la misma...