Ps.
Fernando Alexis Jiménez-
El día que decidió construir
una casa con botellas de vino vacías, familiares, amigos y conocidos
creyeron que estaba loco y le instaron a desistir del proyecto. Jan Than
Vanlhel no los escuchó. Sonreía al escucharles, pero nada más.
La tarea fue ardua. De día
trabajaba como contador en una empresa inglesa. En las noches, muy a pesar
de su orgullo, salía hasta los sitios donde se concentraban los desechos.
Cada envase era guardado cuidadosamente, y luego en casa, almacenado de
acuerdo con el tamaño y la densidad del vidrio. Era un trabajo artesanal.
La estructura comenzó a
levantarse en un enorme terreno. Cada frasco era unido a otro con una
silicona especial. Lo difícil eran los vientos que en determinadas épocas
del año son demasiado fuertes. Las corrientes de aire producían la caída
de las paredes y columnas.
Al despertar la mañana Jan
Than se encontraba con la desagradable sorpresa de que tenía que comenzar
de nuevo. Sólo encontraba un montón de cristal roto. Sin embargo, se
reponía del desánimo y reemprendía la tarea.
Demoró tres años. Lo logró.
La construcción de tres alcobas, un baño y una cocina, fue por mucho
tiempo el atractivo de los visitantes. Nadie podía creer que alguien se
propusiera acometer un proyecto de tales dimensiones. Y no solo hubo quien
lo hizo sino que además, lo terminó y disfrutó a plenitud.
Siempre
avanzando...
Sin duda al comenzar este
año usted tiene muchos sueños y proyectos. Alrededor le dicen que es
imposible. ¿Piensa renunciar a sus metas tan solo por que los demás no
sueñan? En absoluto. Hoy es el día para que se levante en victoria,
tome fuerzas en Dios y de pasos firmes hacia sus anhelos.
Quien tiene fe, está llamado
a vencer. Un soñador de la antigüedad dejó el siguiente registro en la
Biblia: “Con tu apoyo me lanzaré contra un ejército; contigo, Dios
mío, podré asaltar murallas” (Salmo 18:29. NVI).
Él
sabía que con ayuda de Dios nada nos detendrá en el camino hacia el éxito.
Fuimos llamados en Jesucristo a ser ganadores. La condición de fracaso
quedó en el pasado. ¡Usted puede salir adelante! Hoy es el día para
comenzar de nuevo. Ánimo. Tiene asegurada la victoria.